Para garantizar la precisión, los termómetros infrarrojos deben mantenerse libres de suciedad, polvo, humedad, niebla, humo y residuos. Límpielos siempre después de exponerlos a condiciones de suciedad, polvo, humo o humedad. También debe programar una limpieza regular cada seis meses aproximadamente. Preste especial atención a mantener la lente y el túnel infrarrojos limpios y libres de residuos.

Para limpiar su termómetro infrarrojo:

Sumerja un paño suave o un hisopo de algodón en alcohol medicinal (nunca utilice jabón ni productos químicos).
Limpie cuidadosamente primero la lente y luego el cuerpo del termómetro.
Deje que la lente se seque completamente antes de usar el termómetro.
Nunca sumerja ninguna parte del termómetro en agua.