El pollo debe cocinarse a una temperatura interna de 160 °F durante 15 segundos y luego dejarse reposar durante al menos 5 minutos para que la cocción posterior eleve la temperatura a 165 °F y elimine todas las bacterias. Un estudio ha demostrado que cocinar las aves a 145 °F durante 8 minutos también elimina las bacterias (la salmonela es un problema en las aves) y evita que se sequen. Si asa, asa a la parrilla o fríe pollo y controla la temperatura con un termómetro digital, verá que una vez que el alimento alcanza los 145 °F, la temperatura interna... temperatura aumentará rápidamente a 165⁰F.











