La única manera de calibrar un termómetro sin hielo es usar el método del agua caliente. Este método implica ajustar el termómetro a la temperatura del agua hirviendo, 212 °F o 100 °C. No es la forma más segura, pero funciona. Necesita llenar una olla con agua, colocarla sobre una hornilla y llevarla a ebullición. Luego, inserte la sonda del termómetro en el agua hirviendo y ajuste la temperatura. Esta forma de calibrar un termómetro no es la más segura, ya que debe colocar las manos sobre el agua hirviendo mientras lo calibra. El método del hielo es el recomendado para calibrar un termómetro.











